IMPACTO BAJO LA COTA CERO
ESTUDIO SOBRE LA INTERACCIÓN DEL BUCEO DEPORTIVO  EN
LAS COMUNIDADES BETÓNICAS DEL LITORAL GRANADINO

Miguel Ángel Lorenzo Heller

Presentado como parte de la candidatura para la titulación de Bsc., Gestión del Medio Ambiente, 
Centro de Estudios Superiores Marcelo Spínola, Universidad de Gales, Aberystwyth” 

25 de Mayo de 2005

 

ÍNDICE


RESUMEN

 

Se ha llevado a cabo un estudio sobre las comunidades bentónicas (algas, esponjas, briozoos, ascidias, equinodermos…) en La Herradura, Granada, entre noviembre de 2004 y mayo de 2005 para determinar si existe impacto producido por la práctica del buceo deportivo. Se eligieron dos estaciones con diferente intensidad de buceo, perteneciendo una de ellas a un Espacio Natural Protegido con la figura de Paraje Natural y zona Z.E.P.I.M. Se usaron cuadrados de 400 cm2 (a partir de una cuadrícula de 20x20 cm.), y se llevaron a cabo diez muestreos de 16 réplicas en cada zona para medir las variables “riqueza de especies”, “riqueza de filos”, “diversidad de especies” y “diversidad de filos”. Los resultados obtenidos determinan que existen diferencias estadísticamente significativas para las variables “riqueza de especies” y “riqueza de filos”, mientras que no existen diferencias estadísticamente significativas para las variables “diversidad de especies” y “diversidad de filos”. De estos resultados podemos concluir que el impacto sobre las comunidades bentónicas se debe principalmente al buceo deportivo y la degradación de estas comunidades implica una pérdida de biodiversidad y progresivamente una homogeneización. Para tratar de resolver o minimizar estos impactos la intensidad de buceo no debería superar la capacidad de carga. Además deberían llevarse a cabo actuaciones orientadas a la protección mediante el establecimiento de boyas de fondeo, así como implementar medidas de gestión y control sobre todas las actividades que se desarrollan en la zona tales como la pesca. Por supuesto todas estas acciones deben ir acompañadas de un efectivo plan de vigilancia.

 

INTRODUCCION

 

Historia e incremento de las actividades subacuáticas.

A lo largo de la historia, el hombre ha sentido curiosidad por descubrir que es lo que se oculta en los fondos marinos. Han sido muchos y variados los inventos y artefactos utilizados a lo largo de los siglos con este motivo, pero es sólo a partir de mediados del siglo XX cuando se ha masificado la práctica de este deporte.

Hay indicios de la práctica del submarinismo en la prehistoria en los grandes yacimientos de conchas de moluscos que se han encontrado en el Báltico y en las costas de Portugal. Esto prueba que el hombre primitivo, salvo que esperara las grandes bajamares para juntarlos, se veía obligado a bucear para recolectarlos.

En el año 168 A.C., se utilizaron buzos para recuperar el tesoro que Perseo, último rey de Macedonia (Grecia), lanzara al mar. En los "Problemas" de Aristóteles se mencionan dos tipos de aparatos de inmersión. Uno de ellos es la "lebeta", un antecedente de la campana de buzo, que consiste en un gran recipiente metálico que se coloca invertido en el agua, lo que permite aprisionar en su interior el volumen de aire que su capacidad admita. Uno o más buzos se acomodan en su interior, desde donde realizan salidas al fondo del mar. El otro instrumento mencionado es un tubo respirador muy parecido al actual snorkel.

En el Renacimiento, Leonardo da Vinci diseñó un par de aparatos de buceo. El primero consistía en un simple tubo, similar al actual snorkel. Otro diseño muestra un casco completo con antiparras y un tubo respiratorio en una especie de capuchón con púas, que hacían de defensa natural contra posibles depredadores. Una variante representa un voluminoso recipiente de aire sobre el pecho del buzo conectado a una máscara que le cubre parte del rostro. El más perfecto de sus diseños consiste en un traje completo de buzo, clasificado por otros autores como "equipo que cubre todas las necesidades vitales y las exigencias especiales que un hombre puede necesitar bajo el agua".

A partir de mediados del siglo XVIII comienzan a sucederse los descubrimientos e inventos que permitirían a los buceadores sumergirse a una mayor profundidad y por más tiempo. Es en este período que ganan aceptación las campanas de buzo, como la "Patache" de Jean Barrié (1640), o la de Halley (1690), que recibía suministro de aire desde la superficie.

La posterior evolución de la campana se debe a Augustus Siebe, a quien algunos nombran el "Padre del Buceo Moderno", que reduciría su tamaño hasta convertirla en un casco que recibía aire de una bomba desde la superficie. El mismo Siebe, en 1837, le añadiría un traje impermeable al cuerpo del buzo, a la que llamó escafandra. Así nació el equipo de buzo clásico, que con algunas modificaciones ha llegado hasta nuestros días.

En 1860, un oficial de marina francés, Auguste Denayrouze, y un ingeniero de minas, Benedict Rouquayrol, se unieron para construir un aparato más ligero que la escafandra de buzo, que consistía en un depósito metálico que contenía aire a 30 o 40 atmósferas de presión, con un regulador elemental y una manguera que suministraba aire desde la superficie y que se podía desconectar por breves periodos de tiempo mientras el buceador seguía respirando de la reserva de su depósito. Le darían el nombre de "Aeróforo". Este aparato no llegó a utilizarse masivamente ya que permitía escasa autonomía y no disponía de un sistema de visión adecuado. Henry Fleuss desarrolló en 1879 un equipo de buceo que funcionaba con unas mezclas de 50% a 60% de oxígeno. La primera inmersión duró una hora y tras el éxito de la misma convenció a Siebe Gorman and Co., de Londres, para que fabricara su equipo.

Ya en el siglo XX, en la década de los 30 se crean elementos fundamentales para el desarrollo del buceo moderno como las aletas o patas de rana (1935), el tubo respirador (1938) y la máscara que abarca ojos y nariz, patentada en 1938. En 1933 un investigador francés, Le Prier, patenta la escafandra que proporciona al buceador una autonomía real, gracias a la botella con aire a alta presión (150 atmósferas), y una buena visión, con el empleo de una máscara facial. Pero este aparato no disponía de un sistema de control del consumo, lo que limitaba mucho su autonomía.

En 1943, el equipo formado por el Teniente de Navío francés Jacques-Yves Cousteau, el ingeniero Emile Gagnan, y un joven deportista Frédéric Dumas probarían en aguas de la Costa Azul un aparato que habría de convertirse en aquel con el que tantas generaciones habían soñado. Se trataba de la escafandra autónoma, cuyo elemento fundamental era un regulador que suministraba al buceador aire a presión ambiente, que se encontraba comprimido a gran presión en una botella.

Este sistema daba la oportunidad de bajar a unas superficies nunca imaginadas por el hombre y con un sistema de respiración bastante aceptable. En realidad la escafandra es solo una parte del invento, pues Cousteau utilizaba una máscara que cubría ojos y nariz, unas aletas de goma, y compensaba la flotabilidad natural del cuerpo humano con un cinturón con pastillas de plomo.

Desde ese entonces, los avances en el entendimiento de la fisiología y la técnica que permiten al hombre respirar mezclas gaseosas han permitido que los buceadores lleguen a descender hasta los 400 metros de profundidad. (Anónimo, en Internet)

Otras características que influyen en el incremento de la práctica del buceo deportivo además de la revolución tecnológica son: el mayor tiempo libre disponible, el sedentarismo de la vida moderna y el afán de aventuras que demandan actividades relacionadas con el deporte y la naturaleza. En este contexto, aparece el buceo recreativo como una actividad muy atractiva ya que combina tres características de gran valor: su aparente complejidad técnica, el ejercicio físico y el entorno natural dónde se practica. (Ayerra, Internet)

Más de 40.000 personas se matriculan cada año en España en diferentes deportes náuticos, lo que representa un incremento del 23% anual. Por deportes, en 2003 la pesca fue el que concentró mayor demanda de licencias, 207.012, lo que supone un 45% del total, mientras que las actividades subacuáticas, con 43.170 personas (21%), y los de vela, unas 41.000 (20%), son de los que más ven crecer cada año el número de aficionados. (MT.., 2005)

Otro aspecto relevante es tanto la disponibilidad de espacio como de tiempo existente en nuestro país para realizar actividades subacuáticas. En España, la costa mediterránea y las aguas canarias resultan especialmente favorables para bucear, puesto que aquí los temporales se producen con escasa frecuencia. El mar Cantábrico, donde los días hábiles para la práctica de actividades subacuáticas se reducen considerablemente, interesa menos al buceador pese a la riqueza de su flora y fauna. Todo ello ha influido de forma notable en el incremento de la práctica de las actividades subacuáticas en nuestras costas. En cuanto a los puntos más señalados y más frecuentados para la práctica del escafandrismo en España, hay que destacar en primer lugar las Islas Medas, el primer parque subacuático protegido, situado en la provincia de Girona y visitado por cerca de 200.000 buceadores al año. El Hierro (Canarias), Águilas (Murcia), Cabo de Gata (Almería) o Tarifa (Cádiz).

En cuanto a la seguridad, aunque el buceo recreativo está catalogado como actividad de alto riesgo, es preciso destacar que es una de las actividades deportivas más seguras que existen y por tanto es una de las que cuenta con los niveles más bajos de siniestralidad. Los responsables de la mutua deportiva de seguros equiparan la peligrosidad de este deporte a la que puede tener el ajedrez. Realmente se producen escasos accidentes, que en su mayoría se dan por una incorrecta utilización del equipo de respiración (Gogorza, 1996).

Otro motivo por el cual podemos decir que el buceo está en auge, es porque se trata de una actividad rentable económicamente: (Rodríguez et al, 2002).

Las actividades subacuáticas son una herramienta para que los ciudadanos amplíen los conocimientos acerca del funcionamiento y la biología del medio marino. Al mismo tiempo, permiten el desarrollo del turismo, un sector de vital importancia para la economía española. La gran afluencia de buceadores que buscan el disfrute de esta práctica deportiva ha permitido el nacimiento de clubes de buceo, hoteles y restaurantes. Pero esta actividad favorable para el futuro económico y social de los municipios costeros puede ocasionar la degradación de los fondos marinos, lo que supondría la disminución del número de buceadores y la pérdida de su atractivo y belleza, dos reclamos que promueven la práctica de este deporte.

La demanda social de la práctica del buceo deportivo ha aumentado en los últimos diez años de forma espectacular. Son muchos los clubes de buceo que han florecido en la costa de nuestro país y, especialmente, en la costa granadina. Este incremento se debe, en parte, a las condiciones idóneas para el buceo que ofrece esta región, pues posee una óptima climatología y una temperatura agradable durante todo el año. Unido al aumento del número de clubes de buceo, se ha constatado un crecimiento del número de personas que practican este deporte, no sólo de las residentes en la zona, sino también de buceadores procedentes de otras comunidades autónomas y del extranjero. Este auge del buceo afecta por tanto al fondo marino (Cursach, 2002).

 

Impactos del buceo

El efecto de una actividad sobre el medio natural o impacto ambiental va a depender fundamentalmente de dos variables: la magnitud de la acción y la sensibilidad del medio receptor, pudiéndose dar los siguientes casos (Figura 1). En el buceo, la magnitud de la acción depende de diversos factores, pero el principal es el número de buceadores. Es evidente que a mayor número de buceadores, mayor será el impacto. Un acercamiento al manejo de impacto de visitantes, es la Capacidad de Carga Turística, un tipo de Capacidad de Carga Ambiental, (Ceballos-Lascuraín 1996) que representa un número límite de visitantes por encima del cual el ecosistema no puede mantener su productividad, adaptabilidad y capacidad de regeneración (Borrie et al 1998).

El impacto producido por una capacidad de carga superior a la asimilable por el medio se trata de un fenómeno que de hecho ya se está produciendo en algunos puntos donde el buceo se ha convertido en un componente fundamental de la industria turística. (Federación Vasca de Actividades Subacuáticas, 2005)

 

 

Magnitud de la acción

Sensibilidad del medio receptor


Magnitud del impacto

Pequeña

Pequeña

flecha_1

Pequeño

Pequeña

Grande

flecha_1

Intermedio

Grande

Pequeña

flecha_1

Intermedio

Grande

Grande

flecha_1

Grande


 

Figura 1. La magnitud del impacto que se puede producir sobre un medio puede ser pequeña, grande o intermedia y va ha depender tanto de la intensidad de las acciones, como de las características del propio medio.

 

De modo que una acción pequeña sobre un medio receptor fuerte producirá un impacto pequeño, mientras que si el medio receptor es vulnerable este impacto será moderado. En el caso de una acción grande si el medio receptor es fuerte, éste amortiguará el impacto haciéndolo moderado pero en el caso de un medio vulnerable el impacto producido será considerable. Por tanto hay que tener en cuenta tanto el tipo y magnitud de la acción como el medio en el que se produce para poder evaluar correctamente el impacto ambiental.

 

El uso de áreas marinas protegidas para recreación y turismo, se ha incrementado en años recientes. Inicialmente no se pensaba que este uso pudiera incidir sobre sus valores ambientales pero posteriormente se ha demostrado que existen efectos potencialmente degradantes del medio. Se ha sugerido, entre otros, la participación del buceo recreativo entre las causas de este deterioro (Díaz et al 1996, 2000).

 

La capacidad de los fondos para tolerar la presión que implica la presencia y las actividades de los buceadores no es ilimitada. El uso sostenible del buceo permite que el medio en el cual se practica permanezca lo más inalterado posible. Los responsables de los clubes de buceo conocen esta necesidad, y se muestran interesados en que estos ecosistemas se mantengan en buenas condiciones, evitando su degradación, ya que el deterioro del medio ambiente subacuático supondría, además de la pérdida de biodiversidad acuática y subacuática, un retroceso en el desarrollo económico de este sector.


La acción de un único buceador tiene mínimas repercusiones, sin embargo, la de muchos puede resultar preocupante. En sus inmersiones, el buceador está en constante interacción con el medio que le rodea, comparte el hábitat de muchas especies marinas totalmente adaptadas y en equilibrio con el medio durante un periodo de tiempo prolongado.

 

La aparición del hombre en este entorno, así como la asiduidad en las mismas zonas de inmersión, supone una modificación de sus condiciones, que si son leves, no provocan un impacto elevado sobre los organismos que residen en él. En numerosas ocasiones, la principal causa de estos impactos es una actuación incorrecta y perjudicial, debido al desconocimiento por parte de los buceadores de los impactos ambientales negativos implícitos en la práctica del buceo (Cursach, 2002).

 

En general estos impactos pueden ser clasificados como directos o indirectos. Un impacto directo del buceo es, por ejemplo, el ocasionado por el aleteo de los buceadores sobre el fondo marino. Los impactos indirectos son a menudo más difíciles de percibir, pero pueden ser tan importantes o más que los directos. Por ejemplo, la concentración de visitantes, ocasiona un notable incremento de la producción de aguas residuales y basura. De igual manera, y aunque parezca despreciable, el buceo ocasiona un incremento en el consumo de combustible y materias primas, con su consecuente producción de residuos y contaminantes.

 

Es posible diferenciar dos grandes grupos de impactos directos: los producidos durante la inmersión y los que tienen su origen desde superficie.

Durante la inmersión

 

Recolección de ejemplares.

Es muy común la costumbre de recoger ejemplares de determinadas especies a modo de recuerdo o trofeo durante la inmersión. Por lo general, las especies recolectadas son aquellas de gran tamaño, facilidad de conservación y carácter emblemático del mundo submarino: animales de esqueleto calcificado (gorgonias, corales...) y grandes moluscos (nacras y caracolas). Por sus propias características, son especies de crecimiento lento. A modo de ejemplo, se puede estimar que una gorgónia crece aproximadamente 1 cm. al año, por lo cual es fácil entender el efecto negativo que supone su recolección.

 

Pesca furtiva.

Dentro de este apartado se incluye la recolección y captura de ejemplares con fines "gastronómicos" o incluso comerciales. Una posibilidad aun más grave, por lo que tiene de antideportivo, es la pesca submarina utilizando equipos de buceo autónomo. Esta actividad es probablemente la más nociva de todas, por su carácter voluntario y premeditado, así como por el claro incumplimiento de la legislación vigente.

 

Agresiones involuntarias.

En este caso queremos hacer referencia a los daños causados en los ecosistemas submarinos por la falta de técnica de los buceadores al controlar sus movimientos o la flotabilidad. Las especies de crecimiento lento y esqueleto calcificado son una vez más las principalmente afectadas. Los aleteos descontrolados y el desplazarse apoyando nuestro peso sobre el fondo marino, causan graves daños a este tipo de organismos. Otra acción que también es frecuente es levantar las piedras del fondo marino para observar las especies que habitan bajo ellas. El no devolverlas a su posición original implica la muerte de los organismos que viven en su cara superior y la de aquellos que ocupan su cara inferior. Es fácil comprender que se trata de especies adaptadas a condiciones ambientales muy diferentes, y que una alteración tan radical de su hábitat lleva aparejada su desaparición. En general, el molestar a los animales marinos, alterando su comportamiento natural, es también una forma de agresión, cuyas consecuencias son difíciles de valorar. Muchas especies son territoriales o dependen de un refugio para su supervivencia, y nuestra curiosidad les puede perjudicar notablemente.

 

Alimentación (feeding).

Ofrecer alimento a los peces es una práctica habitual de los escafandristas, pues permite en ocasiones una mayor aproximación a las especies de gran tamaño, además de constituir muchas veces el propio objetivo de la inmersión. Aparentemente, y así ha sido considerada durante mucho tiempo, se trata de una actividad inocua para el medio marino. Esto es así cuando se realiza en forma esporádica, pero su práctica continuada sobre el mismo punto de inmersión, ocasiona alteraciones en el comportamiento de las especies afectadas que repercuten incluso en el equilibrio natural del ecosistema. Por supuesto, es obvio que si el alimento que se ofrece a los peces procede del mismo mar, como por ejemplo los erizos, nos hallamos ante un comportamiento mucho más perjudicial.

Desde superficie

 

Fondeo
El efecto de las anclas sobre el fondo marino puede ser altamente perjudicial en función de la sensibilidad del ecosistema submarino y de la frecuencia con la que se fondee sobre él. En este sentido, los lugares más sensibles son las praderas de Posidonias y los fondos rocosos donde habitan las gorgonias y otros organismos similares.

Los puntos de inmersión con acceso por embarcación generalmente no tienen boya de amarre ni marcación; se conocen mediante referencias de tierra y de fondo que se conservan, por tradición oral y difieren ocasionalmente de nombre y localización de anclaje según el patrón. Los botes utilizan anclas para fondear en el punto de inmersión durante la entrada al agua de los buzos y desanclan generalmente para seguir la trayectoria de los mismos y recogerlos al final de la operación, técnica que se conoce como drift (deriva) o inmersión caribeña. En otros casos, los buzos regresan al sitio de anclaje donde permanece la embarcación (Gallo et al, 2001 A).

 

Derrame de combustible
A pesar de la espectacularidad de las mareas negras, la mayor parte de los hidrocarburos presentes en el medio marino tienen su origen en "negligencias operativas", es decir, derrames ocasionados durante las operaciones de carga de combustible, limpieza y funcionamiento de los motores marinos. Ciertamente, solo un pequeño porcentaje de esta cantidad puede ser imputada a las embarcaciones deportivas, pero esto no impide que en determinados puntos de la costa, en puertos y bahías cerradas, las persistentes manchas de combustibles presentes tengan este origen.

 

Vertidos de basuras y desperdicios
Tradicionalmente, el mar ha sido considerado como el gran vertedero final de los residuos ocasionados por las actividades humanas. En este contexto, y puesto que las aguas litorales reciben los contaminantes originados en las ciudades y la industria, no tenía nada de sorprendente la costumbre de arrojar por la borda todos los desperdicios y basuras generados a bordo de la embarcación. La capacidad del mar para aceptar y asimilar residuos es limitada, y los efectos de los contaminantes sobre el medio marino, tarde o temprano, repercuten sobre nosotros. Una vez más, podemos señalar que la aportación de las embarcaciones de los escafandristas es muy pequeña en relación con el total de los vertidos al mar. Especialmente peligrosos son algunos tipos concretos de residuos, como los plásticos, por su capacidad de permanencia en el medio marino. Así mismo, son muy dañinos para determinadas especies las bolsas de plástico que son a menudo confundidas con medusas por las tortugas de mar, y tras su ingestión, provocan con mucha frecuencia la muerte de estos animales, que por otra parte, se hallan en grave peligro de extinción. Los anillos de plástico que sujetan los lotes de latas o botellas de refresco ocasionan un efecto similar, pero sobre algunas aves marinas, que quedan enganchadas en ellos.

 

Navegación inadecuada
El efecto nocivo de la navegación a gran velocidad sobre aguas someras, que se traduce en ruidos y vibraciones que alteran el medio natural de muchas especies litorales y favorecen su desaparición o la alteración de su comportamiento. Además, los atropellos de buceadores y bañistas son cada año más frecuentes. (Federación Vasca de Actividades Subacuáticas, 2005)

Objetivo

El objetivo del presente proyecto es determinar si el buceo deportivo está causando realmente un impacto sobre las comunidades del litoral granadino, es decir si mediante la práctica de las actividades subacuáticas se está perjudicando el medio marino litoral. Para ello partimos de la siguiente hipótesis que intentaremos demostrar: 


EL BUCEO DEPORTIVO EN LA HERRADURA ESTÁ CAUSANDO UN IMPACTO EN LAS COMUNIDADES LITORALES.

 

El lugar elegido para este proyecto es La Herradura una pedanía perteneciente al municipio de Almuñécar, situada en la provincia de Granada (Figura 2).

Las características de este lugar hacen de La Herradura una zona idónea para la práctica del submarinismo donde se lleva practicando desde los años 60. La existencia de un fondo rocoso proporciona una gran visibilidad al reducir las partículas en suspensión y permite además la fijación de comunidades bentónicas, la protección que presenta la bahía de La Herradura mediante los acantilados que se encuentran en sus laterales, junto a las favorables condiciones climatológicas locales, hacen que está afición se pueda ejecutar prácticamente los 365 días del año (Rodríguez et al, 2002).

 

 

localización del proyecto

Figura 2. Mapa de situación de La Herradura, en el litoral granadino.

 

 

METODOLOGIA

 

Localización y datos geográficos:
La Herradura pertenece al municipio de Almuñécar situado en la provincia de Granada. Sus coordenadas correspondientes son Latitud: 36º 44’ Norte, Longitud 3º 41’ Oeste (Figura 

Área de estudio.
A continuación se procederá a analizar de las características ambientales del sistema litoral marino.

 

 

Vista aerea de la herradura

Figura 3. Vista aérea de La Herradura

 

 

Clima
El clima de Almuñécar está condicionado por su situación geográfica y topográfica, localizándose dentro de un área con una personalidad geográfica propia y muy singular, cuyo rasgo más sobresaliente es la suavidad térmica. El análisis de las temperaturas medias denota la ausencia de un invierno climatológico. El verano tiene una duración de cuatro meses, siendo largo y caluroso.

 

En cuanto a las precipitaciones, Almuñécar se caracteriza por un escaso de las mismas a lo largo del año, siendo más importante durante el invierno. El régimen pluviométrico denota una gran sequía estival debida al anticiclón de las Azores.

Los vientos dominantes de la zona son los de componente Este (Levante) y los de componente Oeste (Poniente).

 

Temperatura
En el ámbito del proyecto, la temperatura mínima de agua se registra normalmente en el mes de febrero y suele aproximarse a los 14ºC, mientras que el mes más cálido con temperaturas próximas a los 23ºC es el mes de agosto. Las temperaturas obtenidas durante los muestreos se ajustan a estos rangos y se corresponde con el período más frío que fue cuando se realizaron los trabajos de campo.

 

Nubosidad:
Las diferencias observadas en cuanto a la nubosidad no se han tenido en cuenta ya que esta variable no incide en las comunidades bentónicas.

 

Viento y Oleaje
Los vientos dominantes en la zona son los de componente E y los de SW y W. Ello implica que la zona se encuentra abierta a temporales tanto de Poniente (vientos de componente W o SW) como a temporales de Levante (vientos del E), siendo estos últimos los más frecuentes.

 

Batimetría
Los fondos marinos alcanzan desde la cota cero (nivel del mar) en las playas, hasta la batimétrica de los -52 metros correspondientes a los acantilados de la Punta de la Mona.
La profundidad en si misma no es un factor del que dependa la distribución de las comunidades pero sí el factor luz o luminosidad. La cantidad de luz que consigue penetrar en el agua es inversamente proporcional a la profundidad. Algunas de las muestras fueron tomadas a una mayor profundidad pero hasta la cota máxima muestreada -22 m. la luz no supone un problema, ya que esta penetra en el agua hasta los 200 m. sin problemas

 

Tipos de sustratos
Los sustratos que se pueden observar son también muy variados, existiendo desde los fondos rocosos, hasta los fondos de arena fina y limos, pasando por fondos de grava y arena gruesa.

 

Corrientes y Mareas
Las mareas, como en el resto del Mediterráneo y, debido a la configuración de este mar, apenas tienen incidencia en esta área, raramente superan los 30–50 cm. de oscilación. En cuanto a las corrientes, por lo general ausentes o de poca intensidad, pueden llegar a ser importantes en determinados momentos o épocas, sobre todo en las zonas más expuestas, como los salientes de los cabos o las zonas con exposición sur, quedando al abrigo de las mismas las playas y calas. Las muestras se tomaron en condiciones ambientales normales, es decir, en ausencia de temporales.

 

Paisaje submarino
El paisaje submarino se caracteriza por la presencia de paredes verticales que no son más que las prolongaciones bajo la superficie del agua del acantilado costero, junto a grandes bloques de piedras desprendidas que determinan fondos con unas pendientes más o menos acusadas. El conjunto supone la presencia de fondos rocosos muy heterogéneos, con una gran cantidad de huecos y pequeñas cavernas. En la base o límite batimétrico de estos acantilados se desarrolla un fondo plano de textura blanda (arenas más o menos gruesas) que va adquiriendo profundidad poco a poco.

 

Comunidades biológicas
En el litoral granadino es una zona en la que confluyen dos importantes masas de agua, el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, con lo cual se produce una serie de corrientes profundas de aguas frías que son las que aportan los nutrientes. Hay especies que viven en el Mediterráneo y que aquí acaban su distribución y también hay especies atlánticas que entran en el mediterráneo y también aquí acaban su distribución. Por tanto en este lugar podemos encontrar estos dos tipos de poblaciones, podemos decir que nos encontramos entre dos mares. Las principales comunidades biológicas presentes son:

 

Las comunidades de estos fondos presentan una gran diversidad tanto de grupos sistemáticos como de especies, siendo sin duda las más atractivas para los buceadores. El componente florístico está representado por las algas verdes y pardas fundamentalmente en las zonas más superficiales y las rojas en las zonas más profundas.

 

Dentro del componente faunístico destaca el grupo de cnidarios (corales y medusas), moluscos, crustáceos y briozoos, tanto en diversidad de especies como en su desarrollo. Los grandes peces pelágicos como los meros (Epinephelus sp.) y doradas (Sparus aurata), se encuentran asociados a este tipo de fondos, aunque debido a la presión que han sufrido y hoy continúan soportando, son relativamente escasos y difíciles de ver. (Rodríguez et al, 2002)

 

Elección de las zonas de estudio
Antes de proceder a la fase de muestreo se hacía necesario determinar cuales iban a ser los puntos más interesantes donde llevar a cabo la investigación. En este aspecto se ha optado por los dos puntos de mayor contraste en cuanto al número de buceadores presentes en la zona. Estos son la Ensenada de los Berengueles o playa de Marina del Este y el Paraje Natural Acantilados de Maro – Cerro Gordo. (Figura 4).

 

La playa de Marina del Este es de fácil acceso, ya que posee buenas infraestructuras y se encuentra junto al puerto deportivo de Marina del Este. Por este motivo es uno de los puntos de buceo de mayor afluencia para aficionados que realizan sus inmersiones entrando desde playa. Sin embargo los Acantilados de Maro – Cerro Gordo presentan un emplazamiento menos accesible tanto por la distancia como por el tipo de firme.

 

Además debemos añadir que como se trata de un Espacio Natural Protegido, bajo la figura de Paraje Natural y zona ZEPIM (Zona de Especial Protección de Interés para el Mediterráneo) (Aula del Mar de Málaga 1998, 2003) éste presenta una restricciones de acceso, siendo necesario solicitar una autorización previa por parte de la Consejería de Medio Ambiente para poder transitar por el mismo (BOJA 99/2002, de 24 de Agosto).

 

 

situacion de las zonas de estudio

Figura 4. Situación de las zonas de estudio.

 

 

Zona de estudio 1: Marina del Este

En la playa de Marina del Este o Ensenada de los Berengueles se puede diferenciar dos zonas, una zona de playa propiamente dicha y otra formada por los acantilados constituidos por las estribaciones de levante del macizo de la Punta de la Mona (figura 5).

 

A los fondos de esta zona se puede acceder tanto a pie, a través de la playa, como mediante embarcación. En este sentido, dadas las condiciones de accesibilidad y resguardo de poniente de la zona, así como por el interés de sus comunidades biológicas en determinados puntos, y las posibilidades en cuanto al variable grado de dificultad de las inmersiones, se trata de una de las zonas más frecuentadas y utilizadas, tanto por los centros de buceo que operan en la zona, como por la gran cantidad de buceadores que de forma aislada o en grupos acceden a pie por la playa. Con relación a los fondos, en los primeros metros desde la playa y en las proximidades al acantilado, se presentan grandes bloques de piedra, derivados de la actividad urbanística que ha sufrido y está sufriendo la zona.

 

A partir de aquí se presentan fondos de arena de granulometría muy variada, desde partículas finas a gruesas o muy gruesas. Estos fondos de arena ocupan la mayor parte de la zona aunque el buceo se practique en las proximidades de los acantilados o en aquellas zonas donde aparecen fondos rocosos debido a la mayor vistosidad e interés que presentan. Las cotas de profundidad que se presentan oscilan entre los 4-5 metros hasta los 52 metros de profundidad, por lo que este macizo alberga concentradas en un espacio relativamente pequeño una gran diversidad de especies vegetales y animales, típicas de diferentes profundidades. Estudios realizados en la zona por diferentes autores han llevado a identificar más de 55 especies de cnidarios y más de 300 moluscos.

 

 

aérea punta de la mona y playa marina del este

Figura 5. Vista aérea de la punta de la Mona y playa de Marina del Este.

 

 

Dependiendo de la zona las comunidades biológicas presentan diferentes estados de desarrollo y conservación. En las proximidades de la playa y a lo largo de la línea de ésta, sobre un fondo de 2 a 7 metros se presentan grandes bloques de piedra tapizados por céspedes del género Halopteris, junto con otras algas en menor desarrollo como Dictyota dichotoma, Padina pavonica y Codium bursa .

 

Erizos, holoturias y anémonas junto a esponjas son los organismos más observables sobre estos fondos. La ictiofauna asociada está formada por sargos, (gen. Diplodus) diferentes especies de lábridos, rascacios (Scorpaena porcus), castañuelas (Chromis chromis), julias (Coris julis), fredis (Thalassoma pavo) y salmonetes (Mullus surmuletus) entre otros. A partir de esta cota de profundidad se extiende un fondo arenoso alternando con zonas de guijarros o piedras de pequeño tamaño, donde las comunidades biológicas pasan mucho más desapercibidas, siendo mucho menos vistosas. Este fondo ocupa la mayor parte de la bahía.

 

En las proximidades de los acantilados las comunidades biológicas presentes se corresponden con comunidades fotófilas de modo calmo sobre sustratos rocosos donde el alga Asparagopsis armata y Lithophyllum sp.

 

Alcanzan un importante desarrollo. Junto a estas, otras especies de algas presentes son: Dictyota dichotoma, Halopteris sp., Padina pavonica, Peyssonnelia sp. y Codium bursa. Las especies animales se encuentran mucho más diversificadas y su desarrollo pasa a ser mucho más importante, sobre todo a medida que se avanza alcanzando mayores cotas de profundidad.

 

Hacia la mitad del acantilado y a medida que avanzamos hasta su extremo más saliente hacia en mar, el rasgo más llamativo de esta pared es el desarrollo del madreporario Astroides calycularis, de un color naranja intenso y que recubre las paredes verticales. En relación al valor ecológico de la zona podemos considerar que la primera parte del acantilado presenta un valor medio-bajo, y que la parte comprendida desde su zona media hasta la punta más exterior, presenta un alto valor ecológico, tanto por el desarrollo y estructuración de sus comunidades como por la presencia de especies de interés.

 

En esta zona se aprecia notablemente las consecuencias negativas del buceo y o tras las actividades subacuáticas como la pesca submarina, los cuales además de cazar especies prohibidas (cefalópodos), tampoco respetan el tamaño de talla mínimo ni el máximo de kilos permitido por pescador/día (al margen de que comercialicen con las capturas efectuadas, hecho que también es ilegal).

 

La pesca deportiva desde superficie (con caña) deja su impacto sobre estos fondos, aporte de residuos sólidos al agua, resto de sedales sobre los fondos y extracción de ejemplares inmaduros sexualmente que imposibilita la reproducción normal de las especies. También el fondeo indiscriminado de las embarcaciones de recreo, sobre todo en época estival provoca alteraciones sobre los fondos tanto por rotura de las rocas y comunidades bentónicas como el arrastre sobre los fondos más blandos que provoca una gran inestabilidad de los sustratos y la consecuente alteración de las comunidades. Por último la pesca profesional, como los trasmallos y los arrastreros, también dejan sentir sus efectos, mermando tanto la calidad como cantidad de las especies y de los fondos (Rodríguez et al, 2002).

Zona de estudio 2: Cerro Gordo

Esta zona es una de las más atractivas para el buceo recreativo debido al buen estado de su conservación y a sus comunidades biológicas y al alto valor ecológico que presenta su fondo. Junto a los fondos duros, constituidos por grandes bloques de piedra o las propias paredes del acantilado, también podemos encontrar fondos de arena y grava. La profundidad de los mismos alcanza un máximo de veinte metros.

 

La primera parte del acantilado de Cerro Gordo engloba la playa de Calaíza hasta el extremo este del acantilado incluyendo la pared de este y los desplomes rocosos de esta pared. La profundidad alcanzada en esta zona es de quince metros y a más profundidad encontramos fondos arenosos donde dominan algas fotófilas, mientras que en los extraplomos y oquedades con atenuada iluminación aparecen biocenosis precoralígenas.

 

A partir de aquí se extiende la mayor parte del acantilado de Cerro Gordo, hasta llegar a la playa de Cantarriján. El lugar se caracteriza por grandes paredes verticales que se sumergen y desplomes rocosos del propio acantilado que llegan a alcanzar los veintidós metros de profundidad. El recubrimiento ecológico es el coralígeno, con alta diversidad, destacando los madreporarios Astroides calycularis junto a Leptopsammia pruvoti, Balanophyllia regia entre otros. Son de destacar importantes formaciones de briozoos como Myriapora truncata junto a otras colonias de poliquetos como Spirographis spallanzanii y también antozoos como Cerianthus menbranaceus. En esta zona también están presentes especies que requieren un régimen especial de protección como es el erizo de púas largas (Centrostephanus longispinus) así como la nacra (Pinna nobilis).

 

Conforme nos acercamos a la playa de Cantarriján (Figura 6) se va perdiendo profundidad llegando hasta los ocho metros y es continuado por un fondo plano de arena fina. Esta última porción del acantilado se encuentra al resguardo del levante y es accesible desde la playa. Es de destacar en esta zona la presencia de cuevas submarinas.

 

 

vista aerea cantarrijan

Figura 6. Vista aérea de la playa de Cantarriján perteneciente al Espacio Natural Protegido, Acantilados de Maro – Cerro Gordo.

 

 

En ellas se desarrollan un tipo especial de comunidades, denominadas comunidades de cuevas semioscuras, las cuales, tanto por su escasez como por la diversidad y singularidad de las especies que la componen constituyen enclaves de especial interés y conservación, debido también a las peculiares condiciones ecológicas que dominan en estos ambientes, especialmente las relacionadas con la radiación lumínica.

 

En estos ambientes encontramos especies adaptadas a intensidades luminosas bajas y conforme nos adentramos en la cueva aparecen especies típicas de ambientes oscuros, sólo observables en mar abierto a mayores profundidades.

 

Por este motivo el componente algal está poco representado, fundamentalmente por especies de rodofíceas adaptadas a estas condiciones atenuadas de luz. Son frecuentes las esponjas así como los cnidarios y briozoos.

 

La frecuencia buceadores que realizan sus inmersiones en esta zona no es muy elevada dada la orientación que presenta el acantilado con relación al mar, con pocas zonas de resguardo, siendo sólo posible realizar inmersiones en condiciones de mar en calma (Rodríguez et al, 2002).

 

Dentro de la superficie de la ZEPIM encontramos dos especies de fanerógamas marinas de gran importancia ecológica. Una es Posidonia oceánica, endemismo de distribución mediterránea que aquí alcanza el límite de su distribución formando pequeñas manchas y la otra especie es Zostera marina, especie de origen atlántica con importante población en la playa del Cañuelo (Aula del Mar de Málaga 1998, 2003).

 

Toma de muestras
Para llevar a cabo el estudio se optó por un análisis de la biota mediante la Biomonitorización. Los indicadores, en general, son empleados en numerosos campos para el estudio de diversos factores: sociales, económicos, ambientales… Los indicadores ambientales son utilizados en estudios dirigidos a evaluar los efectos que la actividad humana produce en el ecosistema. Asimismo son instrumentos indispensables en proyectos de planificación, control y ordenación de impactos ambientales. La bioindicación se puede considerar en términos generales como el reconocimiento y determinación de los cambio ambientales, naturales o inducidos por el hombre, a través de la biota.

 

Es dependiente del tiempo y se caracteriza por respuestas sensitivas medibles en objetos y sistemas biológicos a la influencia humana.

En el campo de la bioindicación podemos distinguir un término más específico, la biomonitorización. Esta denominación debe ser empleada cuando la determinación del efecto es cuantitativa, mientras que la bioindicación se asimila a un control cualitativo (presencia/ausencia de un organismo o situación).

 

Los organismos utilizados en el reconocimiento y cuantificación de los factores inducidos se denominan biomonitores, que podrán ser sensitivos y acumuladores: (Carballeira, 1997).

Se han estudiado dos estaciones definidas anteriormente correspondientes a las zonas de Marina del Este y Cerro Gordo. Éstas presentan, en principio, distinto grado de alteración en sus comunidades bentónicas como consecuencia de la práctica del buceo deportivo. Para determinar este grado de afección se han recogido mediante inmersión con escafandra autónoma una serie de muestras fotográficas de dichas comunidades.

Las variables que se tomaron en cuenta fueron: riqueza y diversidad de especies, así como la riqueza y diversidad de filos para posteriormente poder calcular la biodiversidad específica de cada estación.

 

La biodiversidad específica es una medida de la cantidad de información de la comunidad biótica que junto con los flujos energéticos y los intercambios de materia regulan el crecimiento, desarrollo y evolución del espacio ecológico. La cuantificación de la biodiversidad para cualquier nivel de organización es un instrumento imprescindible en la gestión ambiental.

 

De los numerosos índices utilizados para expresar la biodiversidad, los más aceptados son aquellos que combinan los dos componentes principales del concepto: el número de especies (riqueza) y la abundancia relativa de cada una.

 

El índice de biodiversidad de Shannon Weaver, se basa en suponer que la heterogeneidad depende del número de especies presentes y de su abundancia relativa en una comunidad. Sobre esta base el índice de Shannon se define como: (Matteucci et al, 2001)

H’ = - ∑ pi ln pi

 

Para la toma de las fotografías se utilizó una cámara digital de 3,2 Mega píxeles con carcasa estanca. Siguiendo la metodología empleada por Ramos Esplá et al, (1994) se usaron cuadrados de 400 cm2 (a partir de una cuadrícula de 20x20 cm.), y se llevaron a cabo diez muestreos de 16 réplicas para cada zona.

La campaña de muestreo se llevó a cabo entre los meses de Noviembre de 2004 y Marzo de 2005. Los muestreos se realizaron al azar mediante el siguiente procedimiento. Tras colocar el primer cuadro en un punto cualquiera de la zona de muestreo, los siguientes fueron colocados a una distancia de 5 metros con la ayuda de una cinta métrica, siguiendo el perímetro formado por un cuadrado de 20 metros de lado, de modo en cada muestra se va a obtener un total de 16 réplicas (Figura 7).

 

 

zonas_muestreo_16_replicas

 

 

Figura 7. Representación de una muestra, formada por 16 réplicas separadas por una distancia de 5 metros. También se aprecia el sentido tomado en el desplazamiento.

El motivo por el cual se realizó este método cuadrado en vez de optar por uno lineal y perpendicular a la costa, recomendado por Calvín Calvo, (1995) es por las características del propio fondo. Conforme entramos en el agua el fondo que observamos es rocoso pero a una distancia de unos 20 metros de la línea de costa el sustrato cambia a gravas y arenas progresivamente, sustrato no apto para el asentamiento de las comunidades bentónicas que queremos estudiar.

 

 Análisis estadístico
Para analizar las diferencias entre las variables consideradas entre ambas áreas de muestreo se utilizó el test de la t-Student. Tras comprobar la normalidad de los datos obtenidos y la homogeneidad de las varianzas mediante la prueba de Levene, tan sólo la variable “diversidad de especies” no se distribuye normalmente, por lo que se utilizó para esta variable el test no paramétrico de la U-Mann-Whitney. Las comparaciones se establecieron cotejando las medias obtenidas en las 16 réplicas de cada uno de los diez muestreos realizados en cada zona.

 

RESULTADOS   

 

Riqueza de Especies:
Existen diferencias significativas (t = - 2,24, P<0,05) en cuanto a la riqueza de especies halladas en ambos puntos de muestreo. En el punto de muestreo 2, Cerro Gordo aparecen 20 especies más, siendo algunas de ellas claras bioindicadoras de buena calidad como puede ser los moluscos nudibranquios del Gen. Flabellina  ó del Gen. Hypselodoris.


Para simplificar la representación gráfica se ha englobado en el grupo de otras especies todas aquellas que presentaban una abundancia media de aparición inferior al 50 % de las muestras. Este grupo está formado por 57 especies en el caso de Marina y 77 especies en el caso de Cerro Gordo (figuras 8 y 9).

 

Riqueza de Filos:
Existen diferencias (t = - 2,10, P<0,05) en cuanto a la riqueza de filos estudiadas entre los puntos de muestreo 1 y 2. Las diferencias entre ambos puntos se deben a la aparición en Cerro Gordo de dos filos no representados en Marina de Este, los moluscos y los equiúridos. Además estos dos filos se corresponden con buenos bioindicadores de calidad del medio (figuras 10 y 11).
Dentro del Filum Chordata (Cordados) hacemos una distinción entre el Subfilum Tunicata y Vertebrata.

 

Diversidad de Filos:
No existen diferencias significativas entre las poblaciones de Marina de Este y las de Cerro Gordo en cuanto a la diversidad de filos (t = 1,49, P>0,05). En ambos casos los filos más representados son los correspondientes a Algas rojas, Algas pardas, Esponjas y Cnidarios.
Los ceros que aparecen representados en la gráfica no son valores analíticos sino aproximaciones debido a su reducido valor.
En la Tabla 1. aparecen los valores medios (± desviación estándar) correspondientes a las dos zonas de muestreo estudiadas.

 

 

Variables

Marina Este

Cerro Gordo

N

Riqueza especies

21,9 (± 5,9)

28,9 (±7,9)

10

Riqueza filo

8,2 (± 0,9)

9,1 (± 1,0)

10

Div. especies

5,0 (± 1,1)

7,0 (± 2,6)

10

Div. Filo

2,2 (± 0,4)

1,9 (± 0,3)

10

 

Tabla 1.

 

 

 

 

 

PERFILES DE INMERSIONES

 

grafica_especies_marina_del_este

Figura 8. Especies más abundantes en Marina del Este.

 

 

 

grafica_especies_marina_cerro_gordo

Figura 9. Especies más abundantes en Cerro – Gordo.

 

 

 

grafica_filum_marina_del_este

Figura 10. Filum más abundantes en Marina del Este.

 

 

 

grafica_filum_cerro_gordo

Figura 11. Filum más abundantes en Cerro – Gordo.

 

 

 

DISCUSION Y CONCLUSIONES

 

Existen diferencias entre las comunidades estudiadas en Marina del Este y Cerro Gordo. Estas diferencias se manifiestan en la presencia de especies más sensibles y bioindicadoras de buena calidad del medio, como por ejemplo los nudibranquios Flabellina affinis, Flabellina babai, Hypselodoris cantabrica, gorgonias Leptogorgia sarmentosa o anélidos espirógrafos como Serpula vermicularis o Spirographis spallanzanii presentes en la zona correspondiente a los Acantilados de Maro – Cerro Gordo. Estas diferencias son causadas por la práctica del buceo deportivo, ya que en la zona de mayor afluencia de buceadores estas especies no aparecen o lo hacen en menor número. De las 82 especies encontradas en los muestreos de Cerro Gordo el 47,56 % sólo aparecen en esta zona, mientras que en el caso de Marina del Este de las 62 especies encontradas un 29.03 % sólo aparece en esta zona.

 

La zona estudiada pertenece a la zona infralitoral, donde se aprecia una dominancia algal. Estas comunidades generalmente presentan una gran complejidad y diversidad. Se puede decir que las comunidades bentónicas bien estructuradas están formadas por especies propias de ambientes estables y no sometido a tensiones físicas o bióticas importantes. Por el contrario, en los puntos de la costa donde se dan estas tensiones aparecen comunidades muchos más simples y menos estructuradas, en las que predominan algas como Corallina ssp. o Dictyota dichotoma. En las zonas más degradadas aparecen incluso especies oportunistas o pioneras como pueden ser las algas del gen Ulva. (Calvín Calvo, 1995). Estas algas pioneras no han aparecido en los muestreos con lo cual podemos deducir que no nos encontramos ante una etapa de regresión muy avanzada.

 

Actualmente existen unas ocho empresas locales dedicadas al buceo, a ellas se les suman otros grupos que vienen de otras localidades como Málaga, Sevilla, Córdoba entre otras y que acceden a bucear desde playa y sin contar con las empresas instaladas. Para hacernos una idea de la presión ejercida sobre el medio podemos decir que un día de Poniente, en plena Semana Santa o el 15 de Agosto, la zona de Marina del Este (aproximadamente con 6 Has.) recibe más de 300 buceadores en una sola jornada, lo cual está afectando seriamente a la calidad de los fondos, a la calidad del buceo y a la seguridad de las inmersiones. No debemos olvidar de que estas zonas carecen de boyas de fondeo para las embarcaciones con lo cual el fondo se ve castigado en cada operación.

 

Dentro de los grupos más afectados tenemos al Filum Anelida al que pertenecen los gusanos poliquetos. Éste grupo en Marina ve reducida su distribución debido a su fragilidad, sin embargo en Cerro Gordo aparecen zonas en las que encontramos poblaciones con un elevado número de individuos y además de tamaño considerable.

Dentro del Subfilum Tunicata, encontramos varias especies pertenecientes a la Clase Ascidiacea, siendo más abundante en Cerro Gordo que en Marina. A este grupo pertenecen especies como Didemnum maculosum, Diplosoma listerianum, Diplosoma spongiforme, Clavelina ssp., Cliona intestinalis, Phallusia fumigata…, apareciendo algunas de estas sólo en Cerro Gordo.

 

El Filum Mollusca, al que pertenecen los nudibranquios sólo aparece en Cerro Gordo, y además está considerado como un eficiente bioindicador de la calidad de las aguas. Quedan representados especies como Flabellina affinis, Flabellina babai e Hypselodoris cantabrica.

 

No se han producido diferencias en las variables diversidad de especies y diversidad de filos por el siguiente motivo. La abundancia de estas comunidades es similar a lo largo del litoral debido a un rango variable de condiciones ambientales existente en la zona que permite la supervivencia de estas comunidades adaptadas a todas estas condiciones. A pesar de encontrarnos en el Mediterráneo, nos hallamos en un punto en donde aún llega la influencia atlántica y esto se refleja en una elevada biodiversidad. La riqueza representa el número de especies o filos hallados mientras que la diversidad relaciona esta riqueza con la abundancia. Precisamente las especies bioindicadoras de buena calidad ambiental son más escasas y su aparición se reduce a las zonas menos degradadas, tal y como sucede en nuestro estudio. De esta forma, la ausencia de diferencias en la diversidad recalca la incidencia que tiene el buceo deportivo en la conservación de estas especies sensibles y poco abundantes.

 

Por otro lado esta elevada biodiversidad de invertebrados asegura su supervivencia ya que en la zona no existen grandes depredadores, siendo los más grandes los meros (Epinephelus ssp.) y la dorada (Sparus aurata), que al estar presionados por la pesca ven reducidas sus poblaciones. Este fenómeno se ha estudiado en reservas marinas como es el caso de las Islas Medes, en ellas se ha observado que al controlar la pesca ha incrementado sensiblemente las poblaciones de ictiofauna en contra de las especies de invertebrados bentónicos (Guirado et al, 1995).

 

En la actualidad se está llevando a cabo el proyecto denominado Parque Subacuático de Almuñécar-La Herradura. En mi opinión esta acción puede suponer dos efectos para la zona. Por un lado una correcta gestión podría generar una reducción del impacto producido y por tanto una garantía para lograr un desarrollo sostenible: mediante la ampliación de zonas destinadas al buceo, instalación de boyas para el fondeo, el establecimiento de unidades de inmersión en función de los niveles de buceo de los usuarios, la implantación de un número máximo de buceadores por día y en definitiva, la implantación un sistema de control efectivo que garantice el funcionamiento y la protección del mismo. Pero por otro lado al aumentar la oferta y no llevar a cabo un control estricto, podría ocurrir todo lo contrario y es que al incrementarse la superficie apta para el buceo el impacto producido se incremente con éste. Por tanto lo que se debe hacer es llevar a cabo actuaciones orientadas a la protección mediante el establecimiento de boyas de fondeo, implementar medidas de gestión y control sobre actividades que se desarrollan en la zona como el control de la pesca o limitar la capacidad de carga (figura 12).

 

Actualmente el impacto del buceo en la zona se manifiesta por la presencia en el fondo de fragmentos de colonias de diversas especies, fundamentalmente Gen. Lithophyllum, Astroides calycularis, Filograna implexa, etc. rotas debidas al contacto de los buceadores con las paredes y fondos. Cerro Gordo también sufre la presión ejercida por pescadores submarinos, pescadores de caña, fondeo de embarcaciones recreativas, sobre todo en época estival, y también se ha podido observar con frecuencia la presencia de barcos de arrastre muy cerca del acantilado provocando un gran deterioro del fondo. Esto demuestra que a pesar de las figuras de protección de las que goza esta franja litoral no son suficientes para garantizar la conservación de la misma. (Rodríguez et al, 2002).

 

 

arrastrero_punta_de_la_mona

Figura 12. Embarcación pesquera en los acantilados de la punta de la Mona.


Podemos decir que estos impactos presentes en las comunidades bentónicas estudiadas son debidos al buceo y no a otros factores ya que éstos no presentan una distinción entre un punto y otro.

 

Las zonas muestreadas tanto en Marina como en Cerro Gordo se encuentran muy próximas a la orilla y a esta distancia no pueden faenar las embarcaciones de pesca, por este motivo podemos decir que la pesca no es un factor del que pueda depender el impacto. Por supuesto, a una distancia mayor esto si es posible y por tanto a esa distancia si podría haber diferencias originadas por este motivo.

 

En cuanto a los vertidos, sean del tipo que sean se desplazan en función de las corrientes y por tanto pueden llegar a cualquiera de los puntos estudiados. No existen diferencias entre ambos puntos y por tanto tampoco podemos considerarlo como un factor exclusivo.

El fondeo, derrame de combustibles, así como la navegación inadecuada de las embarcaciones de recreo tiene una mayor incidencia en la época estival. Estas embarcaciones se desplazan y fondean a voluntad por el litoral. No existen diferencias entre ambas zonas y por el mismo motivo no podemos considerarlo como factor principal, aunque sin duda afecta a las comunidades bentónicas.

 

Otros estudios confirman que el buceo es un impacto a tener en cuenta y reflejan que es necesario definir la capacidad de carga del medio. Para el caso de las áreas de buceo de Colombia la capacidad de carga sugerida fue de 29,2 buzos por sitio de buceo al día (Gallo et al, 2000). En comparación a esos 300 buceadores a los que nos referíamos en un día de verano podemos observar que es una cifra elevada. Pero para poderlo comparar sería necesario conocer cual sería la capacidad de carga real para la Herradura en sus lugares de inmersiones.

 

Una de las prioridades consideradas en la gestión de zonas de buceo recomendadas por Gallo et al (2001B) en su estudio es la instalación de boyas de fondeo. Existe una gran relación entre el anclaje y la pérdida de cobertura viva que puede ser evitada mediante la instalación de un sistema de boyas de fondeo. Éste es un método que optimiza la relación costo/efectividad, es decir, supone una mayor efectividad a un reducido coste.

 

Finalmente decir que para tratar de corregir los impactos producidos por el buceo se debe fomentar las siguientes recomendaciones:

En primer lugar es necesario determinar cual es la capacidad de carga correspondiente para cada punto de inmersión de La Herradura y su posterior regulación, de modo que permita desarrollar un modelo de Gestión Ambiental sostenible.

 

Posteriormente es imprescindible establecer el uso de boyas permanentes de amarre para embarcaciones de modo que permita salvaguardar la salud de las comunidades bentónicas y a su vez potenciar el atractivo del buceo deportivo, ya que de este modo evitamos el impacto ocasionado por las labores de fondeo. Además de llevar a cabo todas estas acciones es imprescindible establecer un plan de vigilancia y control de la zona para asegurar el cumplimiento de los objetivos y garantizar un correcto uso y control de todas las actividades llevadas a cabo en la zona.

 

En cualquier caso la última acción la tenemos todos los que poseemos la suerte de contemplar la belleza de estos fondos. Podemos decir que recae en nuestras acciones bajo el agua la responsabilidad de estas comunidades, que poseen una importancia fundamental para garantizar la viabilidad futura del ecosistema marino mediterráneo.

 

Por este motivo recordaremos el decálogo del buen buceador:

En este proyecto tan sólo se han estudiado dos estaciones del litoral granadino, sin embargo son muchas más las zonas en las que se practica el buceo deportivo y que han quedado al margen. Para conocer cual es la situación real de todo el litoral debería realizarse un estudio más completo de toda la zona para poder determinar con mayor exactitud el alcance del impacto del buceo deportivo sobre las comunidades bentónicas en cada punto de inmersión. El principal inconveniente para un proyecto como este es el corto periodo de tiempo disponible para llevarlo a cabo. Por este motivo no se ha podido profundizar más en el estudio de las comunidades diferenciando crecimiento o reproducción.

 

Sería interesante y aportaría una información añadida a este trabajo el estudio de una de una parcela concreta durante un periodo de tiempo lo suficientemente largo como para poder reflejar los cambios en las comunidades por su evolución y desarrollo natural.

 

Podemos concluir diciendo:

1 Existe realmente un impacto sobre las comunidades bentónicas estudiadas.

2 Este impacto se debe principalmente al buceo deportivo.

3 En un futuro esta situación se podría ver agravada.

 

Para tratar de minimizar o corregir el impacto producido sería conveniente implantar medidas de gestión efectivas como puede ser el control de la capacidad de carga, la instalación de bollas de fondeo, así como un plan de vigilancia en la zona.


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BASES DE DATOS DE LOS MUESTREOS

 

 

 

muestreo_01

Nº inmersión

1

Fecha

13/11/2004

Lugar

Marina del Este

Hora

13:35

Nº muestreo

1

Nubosidad

1/8

Tª agua

17 ºC

Tª aire

18 ºC

Prof. Máx.

17,5 m

Tiempo fondo

55 min.

Botella

12 l

Visibilidad

10 m

Corriente

Poniente le

inmersion_01


 

 

muestreo_02

Nº inmersión

2

Fecha

04/12/2004

Lugar

Cerro Gordo

Hora

13:00

Nº muestreo

2

Nubosidad

7/8

Tª agua

16 ºC

Tª aire

15 ºC

Prof. Máx.

13,3 m

Tiempo fondo

48 min.

Botella

15 l

Visibilidad

8 m

Corriente

levante leve

inmersion_02



muestreo_03

Nº inmersión

3

Fecha

05/12/2004

Lugar

Marina del Este

Hora

12:59

Nº muestreo

3 y 4

Nubosidad

5/8

Tª agua

16 ºC

Tª aire

15 ºC

Prof. Máx.

10,9 m

Tiempo fondo

62 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

 Levante leve

inmersion_03


 

 

muestreo_04

Nº inmersión

4

Fecha

06/12/2004

Lugar

Marina del Este

Hora

13:00

Nº muestreo

5 y 6

Nubosidad

5/8

Tª agua

16 ºC

Tª aire

15 ºC

Prof. Máx.

13.5 m

Tiempo fondo

63 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

poniente leve

inmersion_04

 


 

muestreo_05

Nº inmersión

5

Fecha

07/12/2004

Lugar

Marina del Este

Hora

12:51

Nº muestreo

7 y 8

Nubosidad

5/8

Tª agua

16 ºC

Tª aire

15 ºC

Prof. Máx.

9,6 m

Tiempo fondo

59 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

Levante leve

inmersion_05


 

 

muestreo_06

Nº inmersión

6

Fecha

20/03/2005

Lugar

Marina del Este

Hora

12:44

Nº muestreo

9 y 10

Nubosidad

4/8

Tª agua

15 ºC

Tª aire

18 ºC

Prof. Máx.

15,8 m

Tiempo fondo

63 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

levante leve

inmersion_06

 

 

 

 

muestreo_07

Nº inmersión

7

Fecha

21/03/2005

Lugar

Marina del Este

Hora

11:27

Nº muestreo

12

Nubosidad

2/8

Tª agua

15 ºC

Tª aire

19 ºC

Prof. Máx.

22,7 m

Tiempo fondo

40 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

levante leve

inmersion_07




muestreo_08

Nº inmersión

8

Fecha

22/03/2005

Lugar

Cantarriján

Hora

11:59

Nº muestreo

13, 14 y 15

Nubosidad

4/8

Tª agua

15 ºC

Tª aire

21 ºC

Prof. Máx.

9,1 m

Tiempo fondo

69 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

poniente

inmersion_08

 

 

 

 

 

muestreo_08

Nº inmersión

9

Fecha

23/03/2005

Lugar

Cueva de la paloma

Hora

11:37

Nº muestreo

16, 17, 18 y 19

Nubosidad

7/8

Tª agua

14 ºC

Tª aire

19 ºC

Prof. Máx.

15,8 m

Tiempo fondo

55 min.

Botella

15 l

Visibilidad

8 m

Corriente

Levante leve

inmersion_09

 

 



muestreo_10

Nº inmersión

10

Fecha

24/03/2005

Lugar

Cantarriján

Hora

13:16

Nº muestreo

20

Nubosidad

1/8

Tª agua

15 ºC

Tª aire

20 ºC

Prof. Máx.

9,4 m

Tiempo fondo

44 min.

Botella

15 l

Visibilidad

10 m

Corriente

Levante leve

inmersion_10

 

 


IMAGENES

 

 

Playa de La Herradura

delfin_comun

Playa de La Herradura

Delfín  común (Delphinus delphis)



Alga verde (Codium bursa).

Alga parda (Dictyota dichotoma)

  Alga verde (Codiu bursa).  

Alga parda (Dictyota dichotoma)



Ascidia (Didemnum maculosum)

Esponja (Hemimycale columella). (Nicolás González)

Ascidia (Didemnum maculosum)  

 Esponja (Hemimycale columella) *



Comunidad

Alga roja

Comunidad formada por:
(Hymeniacidon sanguinea, Oscarella lobularis, Astroides calycularis, Lithophyllum expansum, Gen. Peyssonnelia y Myriapora truncata)

Alga roja (Asparagopsis armata),

Cnidario (Aglaophenia pluma)



Nudibranquio (Platydoris argo)

Holoturia (Holothuria tubulosa)

Nudibranquio (Platydoris argo)

 Holoturia (Holothuria tubulosa)



Nudibranquio (Hypselodoris picta)

Nudibranquio (Flabellina affinis)

Nudibranquio (Hypselodoris picta)

Nudibranquio (Flabellina affinis)



Liebre de mar (Aplysia punctata)

Nudibranquio (Hypselodoris bilineata)

Liebre de mar (Aplysia punctata)

Nudibranquio (Hypselodoris bilineata)



Cratena peregrina

Clavelina dellavallei

Nudibranquio (Cratena peregrina)

Ascidias (Clavelina dellavallei)



Dendrophyllia ramea

Sarpa salpa

Coral amarillo (Dendrophyllia ramea)*

Salema (Sarpa salpa)



Astroides Calycularis

Octopus vulgaris

Coral estrellado (Astroides Calycularis)

Pulpo (Octopus vulgaris)



Spirographis spallanzanii

Muraena helena

Espirógrafos (Spirographis spallanzanii)

   Morena (Muraena helena) rodeada por algas rojas
  (Lithophyllum expansum)



Cerianthus membranaceus

Sepia officinalis

Cerianthus membranaceus

Sepia (Sepia officinalis)

                



IMPACT BELOW ZERO LEVEL:

A STUDY ON YHE INTERACTION OF SCUBA DIVING 

AT THE BENTHIC COMMUNITIES ON GRANADA'S   COAST LINE

 

Miguel ängel Lorenzo Heller

 

ABSTRACT

A study about benthic communities (marine algae, sponges, bryozoans, ascidians, annelids, echinoderms.....) was held in La Herradura, Granada, between November ’04 and May ’05 to determine if there is any impact produced due to sport scuba diving practices. Two stations with different scuba intensity were chosen, one of them belonging to a Protected Natural Environment with Paraje Natural declaration and Z.E.P.I.M. zone. Grids of 400cm2 were used (from a 20x20 cm. grid) and 10 samples with 16 replicas for each zone were held to measure the parameters “species richness”, “Philos’ richness”, “Species’ diversity” and “Philos’ diversity”. Obtained results determine that there are statistically signifiant differences between for the parameters “species richness” and “philos’ richness”, whilst there are no signifiant differences for “species diversity” and “philos’ diversity”. From these results, we can conclude that the impact over benthonic communities is due, mainly, to sport scuba and the degradation of these communities implies a great loss of biodiversity and, in some time, a great homogeneization. To try to solve or minimize these impacts, scuba intensity should not be over carrying capacity. Also, some actions directed to protect through the use of a mooring buoy system and implementation of some measures to control all activities that take place in the zone, such as fishing. Needles to say that all of the previous actions have to be complemented with a surveilliance plan.

 

DISCUSSIONS AND CONCLUSSIONS

There are differences between communities studied in “Marina del Este” and “Cerro Gordo”, mainly due to the fact that there are fragile species that indicate good medium quality, such as “nudibranch” Flabellina affinis, Flabellina babai, Hypselodoris cantabrica, “gorgonias” Leptogorgia sarmentosa or “anelids” such as Serpula vermicularis or Spirographis spallanzanii in the zone of Maro Cliffs – Cerro Gordo. These differences are caused by sport scuba practices, in the zone where the majority of divers go, these species don’t appear, or do it in a smaller number. From the 82 species found in Cerro Gordo, the 47,56% only appear in this zone, whilst in Marina del Este, from 62 species found, a 29,03% only appear in this zone.

 

The studied zone belongs to infralitoral zone, where a majority of algs is appreciated. These communities usually show a great complexity and diversity. It can be said that well structurated benthonic communities are formed by species that prefer environments with no changes and not submitted to phisical nor byotic important tensions. By the other side, at the coastal points where these tensions are given, much simpler and less structurated communities do appear, where the most important species are Coralina ssp. or Dictyota dichotoma. At the most degradated zones even pioneer species such as Ulva ssp. appear (Calvín Calvo, 1995). These pioneer algs haven’t appeared in samples, so we can deduct that we don’t find in a very advanced regretion stage

 

At this moment, there are 8 enterprises dedicated to scuba diving, to whom we have to add groups coming from Málaga, Sevilla, Córdoba that go diving from the beach without any external help. To make us an idea about the pressure over the environment, we can say that a day with poniente gusts, in Easter or August 15th, Marina del Este’s area (6 has.) receives more than 300 divers a day, which affects seriously bottoms’ quality and diving’s safety. We can’t forget that there are no mooring buoy system boats, so the bottom suffers in each anchoring operation.

 

Between one of the most affected groups we have Philum annelids, to which poliquet worms do belong. This group sees reduced its distribution in Marina due to its fragility, but in Cerro Gordo do appear some zones in which we find populations with an elevated number of worms that are also, big.

Inside “Subfilum Tunicata” we find some species that belong to “Clase Ascidiaceae” (we find more of these in Cerro Gordo than in Marina). To this group do belong species such as Didemnum maculosum, Diplosoma listerianum, Diplosoma spongiforme, Clavelina ssp., Cliona intestinalis, Phallusia fumigata…, appearing some of these only in Cerro Gordo.

 

Fillum Mollusca, to which nudibranquios do belong, only appears in Cerro Gordo, and, it’s also considered an accurate bioindicator for waters’ quality. Species such as Flabellina affinis, Flabellina babai and Hypselodoris cantabrica are also represented here.

 

There have been no differences between of species’ diversity and Philos’ diversity parameters due to the following cause : the amount of these communities is similar all the coast line due to a changing range of environmental conditions existing in the zone, which allow the survival of these communities adapted to it. In spite of being at the Mediterranean, we find ourselves at a point where still reaches some Atlantic influency and this reflects in a great biodiversity. Richness shows the number of Species or Philos found, whilst diversity relates this richness with amount. Precisely, the species that are bioindicatives of good environmental quality are not too many, and appear at the less degradated zones. By other side, this elevated invertebrates’ biodiversity ensures their survival, as in the zone there are no major predators, being the biggest, “meros” (Epinephelus ssp.) and “dorada” (Sparus aurata), that, due to being pressed by fishing, their populations are decreasing. This phenomenon has been studied in marine reserves, for example Medes Islands, where has been observed that a fishing control has lead to a slight increase fish populations, against benthonic (Guirado et al, 1995).

 

At this moment, the project for a so called Underwater Park Almuñécar-La Herradura is running. In my opinion, this action may suppose two effects for the zone. By one side, a good handling would be able to generate a reduction of the impact caused and, subsequently, a guarantee to get a sustained development: increasing places for scuba diving, installing a mooring buoy system, establishing diving units linked to users’ scuba diving levels, the implantation of a maximal number of divers per day and, definitely, the implementation of an effective control system that’ guarantee its protection. But, by the other side, increasing the existing offer not having a strict control would lead to the exact opposite. Due to an increase in diving places, the impact would be greater. So, the path to follow to have success in this case is the implementation of actions leaded to protection through a establishment of a mooring buoy system and an effective control over activities such as fishing and limitations the carrying capacity.

 

Actually, diving impact at the zone manifestates by the presence at the bottom of fragments of colonies from some species, such as Gen. Lithophyllum, Astroides calycularis, Filograna implexa, etc. torn due to divers’ contact with walls and bottoms. Cerro Gordo also suffers underwater fishers’ pressure, fishing rod fishers, anchoring operation of pleasure boats, mainly in summer and some bigger boats have also been spotted frequently near the cliff, causing major damages to the bottom. This shows that, despite environmental protection regulations enjoyed by this area, these are not enough guarantee its correct preservation (Rodriguez et al, 2002).

We can say that these impacts in studied benthonic communities are due to diving and not to other factors, as there are no distinction between one point and the other. Sampled zones, both in Marina and Cerro Gordo, are very close to the shore, so at this distance fishing boats are unable to work, due to this we can say that fishing is not a point that really matters to studied impact. We have to add that, of course, at a higher range of distance this is possible, so there’d be able to be differences due to this cause.

 

About spilling, wethever it’s type, they displace by streams, so they are able to reach any of the studied points. There are no differences between both points, so we are unable to classify it as an exclusive point.

 

Anchoring operation, oil spilling and inadequate sailing due to pleasure boats are more important during the summer. These boats sail and anchoring without giving more explanations through the coastal line. No differences between both zones, and, for the same reason we can’t consider it as a main factor, though it affects undoubtly to benthonic communities.

 

Other studies point that scuba diving is an impact that has to be taken into account and reflect that there is an objective need to define environment’s carrying capacity. In Colombia’s diving areas case, a number of 29,2 divers per place and day was suggested (Gallo et al, 2000). Compared to that 300 divers we referred before in a summer day, we can see it’s a big figure. But, in order to be able to compare it, we’d need to know then real carrying capacity for La Herradura at its diving places.

 

One of the priorities considered when managing diving zones recommended by Gallo et al (2001E) in his study is the placement of mooring buoy system. There is a relationship between loss of alive bottom covering and anchoring among diving place, a mooring buoy system installation implies establishment of priorities assignment. That is very important because, implicit it carries out cost-effectiveness criteria (more effective, bye same cost) about possible alternatives.

 

To finish, let’s say that, to try to correct impacts produced by scuba diving, we need to look forward to accomplish the following rules:

First of all, we need to calculate carrying capacity for each diving point at La Herradura and its regulation, so a sustained Environmental Management will be possible.

After that, its absolutely necessary to placement a mooring buoy system boats to keep benthonic communities and increase the attractive for sport scuba diving, as by this way we’ll avoid impact caused by anchoring. Apart from these actions, a plan for surveillance and control for the zone is needed to ensure the accomplishment of the objectives and guarantee a correct use and control of all the activities that are held in the zone.

 

Anyway, the last action is always in our hands, the ones from the lucky ones that are able to see this bottoms’ beauty. We can say that the responsibility of these communities depend of our underwater actions, essential for the future of the Mediterranean underwater environment.

 

The Decalogue for the good diver:

  1. Protect the bottoms you dive.

  2. Improve continuously your diving skills.

  3. Check your float and your frogfeet.

  4. Respect animal and plants.

  5. Take only pics with you, so the next diver will be able to enjoy the diving.

  6. Show always a correct behaviour.

  7. Always criticise damaging or non-sport actions.

  8. Know vegetable and animal species from he zone where you dive, as the way their environment work.

  9. Think that the whole planet is just an environment. Whatever you do in the ground has consequences underground.

  10. Be conscious of your role and act.

This project shows only two stations in Granada’s coast line, there are many more apart where sport diving is practised. To know the whole coast line real situation a more complete study should be made to determine in a most precise way the impact of sport diving to benthonic communities in each diving point. The main inconvenient for a project like this is the short period of time available to make it. By this mean, it’s been unable to get deeper in the study of benthonic communities, differentiating growth or reproduction.

 

It’d be interesting and would give more info to this work the study of a determinate place during a period of time long enough to reflect changes in communities by its evolution and natural growth.